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Una de nuestras pizzas es la Margarita y como todas, tiene su historia. Hoy os vamos a contar cómo un plato que comían los más pobres pasó a ser uno para la nobleza.

La pizza es conocida en el mundo entero, ya que estés donde estés lo común es comer un trozo de pizza. Pero no siempre fue un plato para todos, hasta que llegó la Reina de Nápoles, según dice la leyenda.

En el siglo XVIII los trabajadores pobres debían comer rápido, que les llevase poco tiempo. Por ello, comenzaron a echar en un trozo de pan plano tomates, queso, aceite y anchoas. Este alimento se vendía por las calles, y se podía comer a cualquier hora del día. De esta manera se comía “pizza” entre semana y macarrones los domingos.

Esto cambió cuando llegó la Reina Margarita junto al Rey Umberto I a Nápoles. Estos reyes estaban aburridos de la comida francesa y probaron la pizza. Para la reina su favorita fue la que llevaba queso blanco, tomates rojos y albahaca, combinación que se había hecho para honrar los colores (verde, blanco y rojo) de la bandera de su país, Italia. Desde aquel día se empezó a llamar Margarita esa pizza en honor a la Reina.

Aunque este plato había recibido la bendición de la reina, no llegó a ser conocida en el resto del mundo hasta 40 años después. Para ser una buena pizza Margarita tradicional, (ya que tienen un estatus) tiene que ser de por lo menos 35 cm de diámetro, tener un borde de un centímetro y medio, y contar con ingredientes como el tomate, queso mozzarella y albahaca.

¡Ven a nuestra pizzería, y prueba esta deliciosa pizza con gran historia!